lunes, 13 de septiembre de 2010

MADRID - ESPERANZA AGUIRRE, ABANDONO Y DESGOBIERNO DE MADRID

Esperanza Aguirre: el abandono y desgobierno de Madrid

No resulta extraño que la condesa Esperanza Aguirre haya deteriorado los servicios públicos, la educación, los servicios sociales y la sanidad. Tampoco que quiera privatizar hasta el agua que bebemos y el aire que respiramos. A fin de cuentas, este magno destrozo entra en el manual básico del neoliberal.

Sin embargo, es grotesco que los madrileños mantengan en el gobierno regional a quien trabaja a diario contra ellos.

Así, en la Comunidad de Madrid, donde el paro ha aumentado cinco puntos más que la media española, la condesa Aguirre ha dejado de gestionar 33.000 millones de las antiguas pesetas para contratación y políticas activas de empleo.

Hoy, tras estos años de desgobierno, hay más ciudadanos que nunca en las listas de espera (más de 50.000) y los facultativos de los centros de salud tan solo disponen de cinco minutos por paciente. Por supuesto, todo sigue la línea neoliberal de “la salud para quien pueda pagársela”.

En ese sentido, la condesa Aguirre ha boicoteado la Ley de Dependencia. Miles de personas ancianas, inválidas, sufrientes, han sido abandonadas por el gobierno de la Comunidad de Madrid, convertida en la penúltima autonomía en cuanto a atención a dependientes.

Fruto de este desgobierno teñido de demagogia y crueldad, la esperanza de vida se reduce entre tres meses y dos años como consecuencia de la contaminación atmosférica. Las enfermedades que provoca la polución matan, al menos, 1.800 madrileños al año. Huelga decir que el gobierno regional incumple por sistema la normativa medioambiental.

Por otra parte, el desgobierno de la condesa neoliberal ha dejado a 30.000 familias sin plaza en escuelas infantiles. Y las tropelías continúan: ha eliminado 2.500 plazas de excelentes profesores, ha suprimido las rutas escolares, ha abandonado la formación profesional y ha recortado en un 71% las inversiones en Universidades Públicas.

Mientras tanto, ha financiado con dinero de todos los madrileños a colegios de organizaciones religiosas y fanáticas donde, aparte de imbuir superstición, se segrega a los niños de las niñas.

Y con ese mismo dinero, nacido del sudor de los madrileños, ha dilapidado más de 700 millones de euros en autobombo publicitario, ha despilfarrado en inauguraciones, ha adjudicado ilegalmente 364 contratos de la podrida trama Gürtel y ha duplicado el gasto en chupópteros (perdon, altos cargos).

Todo lo anterior no la ha impedido aumentar de manera abusiva las tarifas del transporte público. El aumento desde 2007 ha sido de un 76,7%. La del metrobús, un 40,6%.

En consonancia con esos ataques a la ciudadanía, no ha construido ninguna de las 45.000 viviendas públicas en alquiler que prometió y ha incumplido el 90% del Plan de Vivienda Joven.

Como era de esperar, la democracia ha resultado dañada en estos años ominosos de la condesa neoliberal… se ha espiado a quienes discrepaban y se han prohibido más de cien preguntas e iniciativas de la oposición.

La manipulación y el sectarismo insoportable de Telemadrid ha convertido a una televisión, pagada por todos, en el órgano de propaganda de la condesa Aguirre. Por no hablar de las licencias de medios concedidas a auténticos tarados.

Por las razones expuestas, y por otras muchas más, los madrileños deben propinar pronto una patada en el aristocrático trasero de la condesa y enviarla a su palacete de techos altos y a los bancos de la oposición.

Y han de hacerlo porque, sin Esperanza Aguirre, es posible desarrollar una sociedad que transforme su tejido productivo, que genere empleos dignos, que cuide de sus mayores. En suma, un Madrid transparente con el dinero público, limpio de corrupción y al servicio de los ciudadanos. El Madrid que merecemos los madrileños.

Fuente : elplural.com

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